Si en la publicación anterior hablamos del arquetipo del héroe (y de su relación con la mitología), ahora es el momento de hablar de otro arquetipo, esta vez femenino. Esta tipología de personaje es llamado Donna Angelicata o mujer angélica o angelical.
El personaje que inaugura este arquetipo y tópico de la literatura universal es Beatrice, amada de Dante en la Divina Comedia (esa de los círculos del infierno con los pecadores siendo torturados que aparece hasta en los Simpsons). Dante entra (vivo) al infierno debe ir recorriéndolo para ir subiendo (y purificándose) pasando por el Purgatorio hasta llegar al Paraíso, donde se encuentra esperándolo su amada Beatrice, que había muerto tiempo antes de que Dante comenzara su viaje.

Así, y del mismo modo que hará siglos después doña Inés con don Juan Tenorio (pues ella es otro ejemplo de mujer angélica), intercederá por él ante Dios para que este acoja el alma, una vez purificada y sin pecados, en su seno. Por tanto, ambas salvan las almas de los hombres a través del amor puro que sienten por ellas porque son casi un trasunto de la Virgen María, puras de cuerpo y de mente.

Los elementos comunes de toda donna angelicata son características que ya tenía Ave (que no Eva, de ella hablaremos en otro momento) María: son jóvenes, aún no han llegado a ser adultas (o a participar en la sociedad como mujeres adultas) y, por tanto, son vírgenes e inocentes. También deben ser terriblemente bellas, casi de una manera sobrenatural, divina. Deben tener pretendientes que estén completamente enamorados de ellas pero este amor no puede consumarse (estos personajes femeninos deben salvar al héroe a través de un amor puro como ellas pero si tuvieran relaciones sexuales, ellas perderían su pureza y ya no podrían interceder por ellos ante Dios).
Aunque los dos ejemplos puestos son ya algo antiguos y el tópico de la donna angelicata sea prominentemente renacentista, seguimos rodeados por este tipo de arquetipos pasivos (frente al protagonista masculino, activo y con su condecoración de hombre). Dulcinea del Toboso, la amada de don Quijote, sería también una. Peggy Carter cumple esa función redentora en las películas del Capitán América aunque ya no sea una niña. Incluso Sam Dean, uno de los personajes de la serie de Netflix Daybreak y la novia desaparecida de Josh (el «héroe» de la serie)tiene también la misma función hasta el final de temporada. Sin embargo, no cumple la mayoría de las características de una mujer angelical porque conforme van pasando los capítulos vamos conociéndola más a ella misma y va contrastando con la imagen que tiene Josh de ella. Tenemos que recordar, por tanto, que como en la entrada anterior, los arquetipos al igual que los mitos evolucionan junto con la sociedad. De ahí que el modelo siga en el siglo XXI aunque vaya modificándose.
