Ya aviso que puede ser que esta entrada tenga más partes porque es un tema que me encanta y que del que tengo cuerda para rato. Mi TFM fue sobre eso, escribí un juego de rol para poder usarlo como herramienta en secundaria y me encanta jugar y dirigir en general.
Por esta razón sé de primera mano que puede ser de gran utilidad en general pero sobre todo en las asignaturas de lenguas y de literatura porque, al fin y al cabo, jugar a rol es ser protagonista de una historia a tiempo real mientras te pones en la piel de un personaje que puede ser totalmente distinto o muy similar, vivir en tu mundo o en el espacio, en el pasado más remoto o en otro universo completamente distinto.

Lo principal para poder llevarlo al aula es conocer bien el juego y saber qué es lo que estás buscando. Si lo que quieres es trabajar la atención a la diversidad, conseguir una mayor cohesión en el grupo, mejorar la comprensión y expresión escrita, las variedades dialectales y sociales… Esa es la importancia como herramienta de los juegos de rol, que si los controlas y tienes claro los resultados que quieres conseguir, puedes incluir casi cualquier cosa en ellos.
Ya existen juegos «para niños» y juegos «educativos» pero por lo que yo abogo es otra cosa, es coger, reelaborar, añadir y utilizar para juegos, sistemas y ambientaciones con tus fines específicos. Por ejemplo, Girl Underground para temas transversales en las tutorías, El sistema de Kids on Bikes con ambientaciones literarias como Vetusta para que interactúen con la ciudad, Los Agentes del Fondo Antiguo para que sean bibliotecarios como agentes del Ministerio del Tiempo… Y muchas otras ideas que tengo en mente y que espero poder llevar a las aulas próximamente.
